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Domingo Alberto Rangel M.
Reflexiones de un ingeniero después de ayudar a ganar las elecciones del gremio...













Domingo Alberto Rangel M.





3erPolo
















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Son muchas las lecciones que se pueden sacar de las elecciones del Colegio de Ingenieros de Venezuela.

La primera reflexión desmiente el ritornello, tantas veces repetido, según el cual si la oposición "va dividida pierde como en la UVC".

Bien, en el CIV la oposición concurrió con dos planchas y el oficialismo también lo hizo.

¿Qué ocurrió?: Lo previsible, los ingenieros, uno de los   gremios más castigado por el desempleo, polarizaron la  intención de voto y le propinaron una paliza al oficialismo que es considerado el responsable de la pelazón.

En la UCV sucedió otra cosa porque como comenté hace tiempo, los estudiantes percibieron que ganando una u otra plancha de todas maneras ninguno  de los posibles ganadores se iba a interesar en "poner papel tualé en los baños", para explicar los motivos de la abstención universitaria con una metáfora fuerte.

 

OJO, TAMBIÉN HUBO ABSTENCIÓN...

 

Otro punto: En el Colegio de Ingenieros la votación subió considerablemente pero igual hubo una abstención brutal porque no votamos 20.000 colegiados en un universo que cuenta con cerca de 150.000 agremiados.

Nuevamente quienes más se abstuvieron fueron los jóvenes ingenieros quienes posiblemente razonaron como los estudiantes de la UCV. ¡Ojalá estén equivocados y las nuevas autoridades se  aparten de la corrupción que viene signando al Colegio y "pongan papel tualé en los baños" que buena falta hace!

 

EL ESTATISMO VENEZOLANO EN TODO SE ENTROMETE

Otra de estas enseñanzas o reflexiones tiene que  ver con la intervención del Estado en asuntos que no le competen.

Nuevamente vimos como al CIV no le quedó otra alternativa que permitir que el CNE, que es un Poder del Estado, organice una contienda que es asunto privado de quienes estamos inscritos en el Colegio de Ingenieros y de nadie más.

Pocos se dan cuenta de un hecho que está a la vista, pero, le guste a quien le guste y le disguste a quien por esto se quiera disgustar, el CIV es una organización privada que por serlo es parte de la sociedad civil y no le pertenece al Estado.

No es la  primera  vez  en esta Quinta República que el  Estado venezolano se inmiscuye en asuntos que no le  competen, y ya lo hizo, a finales de 1999, cuando mediante un referendo se dispuso que los electores decidieran el destino de la CTV indistintamente si esos electores eran o no asalariados afiliados a esa organización sindical.

La CTV como se sabe es una organización privada -aunque  a veces  no lo parezca- que al igual que el Colegio de Ingenieros forma parte de la sociedad civil y ambas tienen  derecho a que el Estado no se inmiscuya en sus asuntos,  salvo que se produzca una violación a la ley, caso en el que el Estado si está obligado a intervenir pero para poner orden, no para inmiscuirse.

Otro Poder del Estado que se inmiscuyó a mi juicio   indebidamente en las elecciones del CIV fue el Tribunal  Supremo de Justicia.

 

ADELANTE  A VOTAR GOLILLEROS

El TSJ decidió el año pasado que podían votar todos los agremiados aún cuando no estuvieran al día en sus obligaciones para con el Colegio de Ingenieros.

No me voy a meter en asuntos que no son de mi   competencia -no  soy   educador-  aunque  me   parece   que con esa decisión el TSJ fomenta la irresponsabilidad.

Acoto sin embargo que votar en las elecciones del Colegio de Ingenieros no es un "derecho civil" como insinúa la Sala Constitucional del TSJ.

No lo es y no puede serlo porque el pertenecer o no al CIV es optativo de cada ingeniero, arquitecto o "afín".

Hasta nuevo aviso colegiarse no es asunto obligatorio como tener la cédula de identidad, por ejemplo; y por ello si las normas que todos aceptamos prohiben que vote quien no esté al día con sus obligaciones gremiales... entonces el TSJ ha debido respetar esta norma porque votar en el Colegio de Ingenieros como digo no es un "derecho civil".

Por ese camino estos Magistrados "golilleros" no tardarán en decidir que no se le debe cancelar honorarios al cirujano plástico o a quien les venga en gana.

Aún así, el Estado venezolano interviene a capricho ese derecho que tenemos los ingenieros a pertenecer al  Colegio si así nos parece, cuando incluye la "solvencia  del  CIV"  entre los trámites a cumplir cada vez que un colega gestiona el pago de lo que algún organismo del Estado le debe y convierte en "obligatorio" lo que es "opcional" por la vía de los hechos.

La colegiación obligatoria es un abuso del Estado inventado en la Cuarta República pero que ha continuado "vivo  y  coleando" en  estos tiempos aciagos.

¡COLEGIACIÓN OBLIGADA NO ES "DERECHO"!

A este punto me permito hacer una pregunta relacionada con estas reflexiones: ¿Por qué rayos debe colegiarse  obligatoriamente, para poder ejercer su profesión, un ser que cumplió con los requisitos académicos para ser considerado ingeniero, arquitecto o "afín"?

¿Que buscan con eso, aparte del poder político y los beneficios de la corrupción?

¿Por que la "revolución bonita no acabó con este disparate en la Constituyente?

¡Misterios que seguramente conocerá Luís Miquilena!

Desde luego que ustedes me dirán que la colegiación puede traer  beneficios, lo cual es cierto, sobre todo beneficios  profesionales, porque antes que la politiquería invadiera todos los espacios de la sociedad, los colegios   profesionales eran presididos por los colegas más expertos y respetados, y no era obligatorio pertenecer al gremio -palabreja medieval- para ejercer la profesión.

En todo caso ganó la oposición y esa elección es una muestra minúscula de lo que está por venir.

Suerte a los  vencedores y ojalá tengan claro como van a reactivar un colegio con tanto miembro desempleado.

Una institución que se ha quedado al margen de los grandes cambios tecnológicos -cucharón de palo  en casa de herrero- y al que la politiquería y la corrupción de los últimos 20 o 30 años la ha puesto en manos de mercaderes de contratos y comisionistas de seguros que ningún honor le hacen a nuestra profesión.

Ese es el reto de estos triunfadores y desde estas líneas deseamos que lo cumplan porque de otro modo causarían mucho daño.

El mismo daño que puede causar el ciudadano que venga  después del actual Presidente... si al cabo de un tiempo las cosas siguen peor.
















3erPolo