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Domingo Alberto Rangel M.
Se solicita "acera de enfrente", limpia y sin compromisos vergonzantes













Domingo Alberto Rangel M.





3erPolo
















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Terminado el Reafirmazo leí una declaración en la cual un amigo afirmaba que finalmente "habíamos ingresado al siglo XXI".

La frase, absolutamente equivocada, me recordó el dicho popular "los deseos no empreñan".

Ignoro de dónde sacó esa idea el amigo.

Supongo que buscó remedar la expresión atribuida a Rómulo Betancourt, quien siendo un joven que se iniciaba en lo que sería una vida de éxitos y avatares, supuestamente fue el primero que postuló la entrada de Venezuela al siglo XX en el año de gracia de 1928.

De dónde sale una frase tan poco apegada a la realidad o, mejor aún, cual es la imagen que el amigo tiene "del siglo XXI" es algo que prefiero ignorar porque a fin de cuentas "una mala tarde también la tiene el buen torero".

Pero, volviendo al presente, la verdad es que Venezuela no avanza hacia nada de lo que se puede asociar al siglo que comienza desde el lado de lo actual y positivo, como equivocadamente postula Enrique Ochoa Antich, autor de la declaración referida al comienzo de estas reflexiones; y más bien creo que retrocedemos hacia el siglo de las guerras civiles, de los odios fratricidas y los caudillos esquilmadores que caracterizaron la historia venezolana inmediatamente después de la Independencia y hasta el comienzo de la explotación petrolera en gran escala.

A tal respecto, es probable que nunca haya sido tan fuerte el espíritu de la discordia entre nosotros.

Mientras en otras tierras discuten y resuelven cómo hacen para insertar la biotecnología en los programas educativos, por poner un ejemplo que podían ser miles, aquí hay aspirantes a Ministros que proponen el método de las asambleas de ciudadanos como panacea para mejorar el mediocre rendimiento del sistema educativo.

DISIDENTE E INTRANSIGENTE...

Lo peor es que seguiremos retrocediendo hacia el atrazo y la pobreza mientras no se vislumbre una alternativa creíble; una "acera de enfrente" en la cual confiar los destinos del país a sabiendas que no iremos de mal en peor como ha ocurrido en los últimos 30 años.

Pero, ¿qué es una "acera de enfrente?"

¿Cómo hacemos para construir algo que se le parezca?

Comencemos diciendo que la "acera de enfrente" en Venezuela tiene que ser disidente de este presente menguado, pero al mismo tiempo intransigente con la mediocridad, el fariseismo y la corrupción.

Durante muchos años en Venezuela se pretendió que no existía disidencia y que todos supuestamente pensaban igual, trabajaban igual, robaban igual y disfrutaban igual.

Ese cuento duró mientras el aceite de la bonanza petrolera alcanzó para acallar periodistas, tranquilizar empresarios y alimentar egos de politiqueros incapaces de superar ninguna de las máculas que se deben cambiar en nuestra sociedad.

Pero sobre todo el espejismo duró mientras duraba la creencia según la cual el estatismo es capaz de crear riquezas.

Por fortuna ahora se sabe que no es así, al menos en estos tiempos y en el lugar en que estamos parados.

Lamentablemente la clase política que milita en partidos y ONG´s usualmente no reconoce esta verdad tamaño catedral.

Tal posición tiene origen en que por razones de supervivencia el politiquero solo defiende sus mezquinos intereses aunque en estos tiempos muchos de ellos se cubran con la bandera nacional.

Intereses que en nombre del Estado ahogan la libertad y privilegian a una minoría de mediocres.

El primer remedo de "acera de enfrente", entendido el fenómeno solo como disidencia, apareció una mañana hace casi 11 años cuando un para entonces desconocido comandante le dio una patada a la mesa y quebró todos los adornos.

Desde entonces se habla de la división de Venezuela en "dos países" hipótesis que se ha repetido como verdad absoluta a pesar de que los hechos la desmienten.

¡"Los dos países", supuestamente los únicos enfrentados en la vida cotidiana -a veces esto de tanto repetirse resulta ser verdad- y de los cuales gustan hablar los opinadores casi a diario, no se basan en una realidad objetiva porque la verdad es que Venezuela está ultrafragmentada y no sólo en dos toletes!

La hipótesis de "los dos países" que forman Venezuela es una frase sin asidero como la del amigo Ochoa Antich cuando proclamaba "la entrada al siglo XXI" de un país desgarrado, empobrecido y con los jóvenes huyendo a otras tierras en busca de mejor fortuna.

Como dicen en Valencia: No jilen.

Para ingresar al siglo XXI y permitir que los ciudadanos venezolanos prosperen como lo hacen los ciudadanos de otras Naciones se necesita, como venimos diciendo, y con carácter de urgencia una "acera de enfrente" ajena a la politiquería de hoy, de ayer y de siempre.

Una "acera de enfrente" capaz de reconciliar el país y dirigirlo con firmeza hacia las metas que señala el camino de la modernidad, la prosperidad y la paz.

LLENOS DE ODIOS Y CON LAS MANOS VACÍAS

Por desgracia Venezuela en la actualidad es un país dividido en casi tantas facciones como tantos son los personajes que se asoman a la política buscando un puesto donde ejercer el poder.

El común denominador es que estamos fragmentados, llenos de odios y con las manos vacías porque mucho de lo que se ofrece como "soluciones" no pasa de baratijas del ayer que nada van a solucionar y que por el contrario hasta pueden empeorar la ya difícil situación que pasamos los venezolanos.

Sin embargo esta realidad no es "popular" y son muchos los que prefieren drogarse con mentiras.

Por ello en la práctica estas reflexiones vienen siendo objeto de la indiferencia y veto por parte de tontos, irresponsables, ambiciosos y sinvergüenzas.

Individuos capaces de hacer pasar los dimes y diretes que llenan los noticieros como si se tratara de genuinos "programas de gobierno" o "ideas brillantes", y las noticias basadas en la diátriba más pedestre como fuente de comprobación de que en Venezuela solo existen dos facciones y nada más.

¡Las dos facciones que a diario se pelean como niños tontos en los programas matutinos de la TV y que plenan esos espacios porque son los únicos invitados!

Allá ellos con su ceguera.

Nosotros alertamos: Primero que Venezuela es más que los "dos países" supuestamente encarnados por el chavismo y el autodenominado antichavismo; y número dos, los llamados programas de gobierno, proyectos país etc. hasta ahora presentados tanto por el chavismo como por "la oposición" se parecen mucho unos a otros, al menos en cuanto a sus concepciones, salvo por detalles más retóricos que otra cosa como la adulancia a Fidel Castro que siempre traslucen los documentos del gobierno, y también el reflejo especular que han desarrollado algunos voceros de oposición que a veces dan la impresión de que trabajaran para el Departamento de Estado de los Estados Unidos de América o, los que aún guardan algún recato nacionalista, para el señor Gaviria.

¡Ni unos ni otros parecen venezolanos carajo!

Respecto al tema de los "proyectos país" fijemos la atención en esa feria de vanidades que se hacen pasar como "tema del día" en los medios radioeléctricos cuando no son otra cosa que el reflejo de los desencuentros entre políticos que han hecho lo que critican y políticos que están haciendo lo que antes criticaron.

Pareciera que no hay cabida para hablar en la mayoría de los programas matutinos de otra cosa que no sea reflejo de la propia opinión de los entrevistadores, a quienes les disgusta que un invitado se atreva a tocar los verdaderos problemas del país y sus posibles soluciones, como por ejemplo, un ejemplo "tonto" y "puntual" usted dirá, pero ejemplo al fin, la epidemia de gripe que padecen millones de compatriotas respecto a la cual ni los sanitaristas del gobierno ni los de oposición dicen algo que valga la pena por muy médicos que sean.

Ignoro lo que piensa el lector pero esta actitud de los medios y de los políticos supuestamente me recuerda cuando ni el gobierno, ni la oposición, ni los medios, ni los meritócratas técnicos de PDVSA proponían solución alguna para aquella "mancha negra" que tantos accidentes de tránsito produjo hace diez años porque lo "popular" era acusar al adversario en vez de plantear la solución del problema.

Otro ejemplo más reciente: Ahora da "cancha" hablar del "millardito" sin caer en cuenta que es muy triste eso de seguirle la corriente al Presidente sin tener claro donde estamos parados.

"EL MILLARDITO"

Ignoro lo que piensan los lectores pero para mí es lamentable que quienes hace un año se desgañitaban pidiendo la extensión "ad infinitum" del paro petrolero, ahora salgan a romperse las vestiduras porque darle un billón de dólares a un Presidente que pasa apuros ante un revocatorio que debe perder es "nocivo para la integridad de las reservas internacionales".

Vaya para el chorizo, y ¿dónde estaban esas buenas y ambiciosas almas cuando por extender el paro se secaban las reservas?

¿Donde estaban cuando la gente seria les alertó que a causa de esa evaporación de las reservas iban a quebrar pequeñas y medianas empresas y que esos empleos estarían perdidos para siempre, para no hablar del poder que le iban a dar a un gobierno entonces tambaleante?

¿EXISTE EL BCV?

¿Que galaxia merodean la corte de admiradores que repentinamente le salieron a un BCV que por ley está obligado a preservar la moneda venezolana, y que por el contrario ha sido ciego, sordo y mudo ante sucesivas devaluaciones propiciadas por el celestinaje del BCV con sucesivos gobiernos?

¿Olvidan estos neo felicitadores desvergonzados que al doctor Maza Zabala debían incluirlo en el registro de bienes del BCV porque desde siempre ha morado en esa institución?

Hermanos, estamos ante argumentos hipócritas y con hipocresía no creo que se llegue a ninguna parte.

Pero, entonces ¿qué hacer?

EL ESTADO Y EL AGRO:

En realidad no es tan importante el nivel de las reservas como el funcionamiento del país y sus instituciones.

Si el Estado venezolano se dedicará a sus funciones específicas como venimos proponiendo en  RESISTENCIA CIVIL y en el TERCER POLO, y no a lo que no debe hacer porque ningún Estado, salvo los totalitarios, está diseñado para ser "toero"; entonces sobrarían razones para entregarle "el millardito" o más al Presidente para potenciar el agro.

No es lo mismo que Hugo entregue tierras, quizás tractores y realitos a sus conmilitones -o a unos vivos que lo viven-, que mantener la vialidad agrícola, potenciar la calidad del servicio eléctrico en las fincas y, sobre todo, poner a raya la cantidad de malandros que disfrazados de paramilitares y guerrilla llevan décadas actuando en territorio venezolano como si se tratara de feudos de su propiedad y espantan con su violento accionar a la gente honesta que trabaja el campo.

Si el "millardito" se invirtiera de esa manera entonces el Estado venezolano estaría cumpliendo con sus funciones propias y el país más bien debería agradecerle al Presidente la brillante idea.

Lamentablemente eso es un imposible cuando unos y otros solo están a la caza de ver que "agarran" de ese "millardito".

Resulta que a la postre llevamos años equivocados.

Tantos como, por poner una fecha, los que han transcurrido desde que C. A. Pérez le condonó la deuda agrícola a los grandes millonarios del agro supuestamente en nombre de la "justicia social".

LA SOCIEDAD CIVIL NO TIENE "DUEÑOS"

La semana entrante tocaré el tema de la sociedad civil, del papel que le toca jugar y de los peligros que trae pretender que ese sector tiene "dueños".

Sobre todo si algunos de esos "dueños" actúan con peor intención que los políticos que esos presuntos "dueños" tanto critican.
















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