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Domingo Alberto Rangel M.
En la UCV perdieron los estudiantes...













Domingo Alberto Rangel M.





3erPolo
















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¿Quién ganó en la UCV?

La respuesta es más compleja de lo que parece a primera vista.

Si usted le pregunta a un oficialista escuchará que el triunfador fue el Presidente Chávez a pesar de no estar inscrito como alumno en ninguna Facultad.

Desde otro lado de la cancha, algunos analistas, locutores y aficionados a teclear por internet, dirán que quien debió ganar fue la oposición, pero igual recordarán que perdimos ese "tiro al piso" por ir desunidos a la elección.

¡Nadie le pregunta en cambio a los abstencionistas que pasaron del 65 % a ver que responden!

Varios estudiantes entre quienes voluntariamente dejaron de sufragar en la UCV me han dicho que no importa quien gane en la FCU.

Que la vida seguirá igual de mediocre con una FCU oficialista o escuálida, con los baños sin papel tualé, algunos profesores pirateando, las bibliotecas fallas, el hampa haciendo de las suyas, la arquería del futbolito sin red y las autoridades sin rendir cuentas, como es costumbre en las universidades nacionales.

En honor a la verdad, y apartándome de las tonterías que venden como "análisis" y "consejo gratuito", no veo de dónde sacan esa explicación esotérica según la cual la "desunión" causó la derrota de Bandera Roja y el resto de los partidos opositores en la UCV.

Ni siquiera veo como algo razonable que pongan a competir una plancha oficialista contra una de la oposición unida, en unas elecciones de estudiantes en las que sería más práctico ofrecer baños pulcros en vez de ofertar la salida de Hugo Chávez Frías de la Presidencia, como plantearon algunos de los candidatos derrotados, o consolidar lo que llaman "el proceso", que en definitiva fue la absurda propuesta de los vencedores.

Ni que se tratara del juego de las estrellas y unos se crean la Liga Nacional mientras que los otros piensen ser la Americana.

 

LA SOCIEDAD CIVIL NECESITA GINKO BILOVA

 

Quienes ahora se creen propietarios de la sociedad civil  olvidaron que por muchos años venían criticando a los partidos por inmiscuirse hasta en las elecciones de reinas de Carnaval.

¡Carajo, que memoria tan corta tienen algunos de estos santones, si olvidan las consignas que repitieron durante décadas, como loros, sin mucha convicción, de acuerdo a las volteretas que uno observa!

¿Por qué callan ante una nueva intervención grotesca por parte de los partidos en lo que obviamente no les compete como son las elecciones de estudiantes?

¿Por que apoyan este comportamiento primitivo y tercermundista?

¿No habría sido más productivo anunciar que la elección de la FCU es asunto de estudiantes y no de políticos, que para los efectos que busca una directiva de la FCU no existe ninguna razón para que el aprendiz de ingeniero oficialista vote distinto que la pichona de abogado escuálida o el tragalibros independiente, o "ni, ni" como llaman de un tiempo a esta parte a quienes no se comprometen con luchas mezquinas?

¿Por qué no se anunció que nos solidarizábamos con los estudiantes y que en base a esa solidaridad no se inscribirían planchas a nombre de los partidos de la oposición?

Si se hubiese actuado de esa manera, habríamos ganado respeto de la mayoría que se abstiene -el 65 %- porque esos jóvenes entienden que gane quien gane, si lo hace bajo el patrocinio de un partido, como acaba de ocurrir o como igual habría ocurrido si hubiese ganado una plancha de la Coordinadora o de quien sea, el triunfador usará, como es "costumbre" según los códigos de conducta de la politiquería,los recursos de la FCU para recorrer el país hablando pendejadas, proyectándose politicamente en lo personal, mientras la UCV muere de mengua.

Rechazando los errores del pasado tendríamos moral para  denunciar la interferencia del gobierno, la desviación de fondos y la compra de votos en una elección en la que no se está jugando ni el destino del Presidente ni el de la Coordinadora.

Pero, apartando esto ¿que decir del 65 % formado por estudiantes que se abstuvieron de votar y que son la mayoría?

¿Están con el "oficialismo" o con la "oposición?"

¡Por los vientos que soplan no están con nadie y, repito, son la mayoría!

 

OJO: LOS "NI, NI" NO SON 4 GATOS...

 

La definición de "ni, ni", que es como ahora denominan   los independientes, me parece peyorativa y es bueno recordar que fue inventada por opositores talibanizados quienes si son hombres se creen émulos de José Antonio Páez o de Miranda, pero que si son hembras piensan ser unas Luisas Cáceres de Arismendi vueltas a la vida

Por gente cuyo aporte opositor es valioso pero que al carecer de una conducción digna de ese nombre siempre terminan trabajando, aún sin darse cuenta, para vividores de la política, como por ejemplo el señor Pedro Carmona Estanga quien el 11 de abril de 2002 pretendió usar el trabajo de mucha gente para cogerse un país y repartirlo entre sus amigotes.

Esos grupos talibanizados, que afortunadamente están formados por pocas personas, y que uno ve que están disminuyendo y que en el futuro quedarán casi como una curiosidad, no obstante se permiten ridiculizar y hasta poner en tela de juicio la honorabilidad del único grupo que está experimentando un fuerte crecimiento como son los "ni, ni".

¿Cuál es el "pecado" de estos "ni, ni?"

¡Ninguno, salvo que sea un "pecado" reclamarle a los conductores de la oposición el mismo nivel de racionalidad que se le exige al gobierno!

Si eso fuese una falla imoperdonable entonces tendrían razón los talibanes que pretenden excluir de la oposición un grupo mayoritario llamando, entre burlas y amenazas, "ni, ni", a quienes no piensan igual que ellos.

Pero, como hemos dicho y como señalan las encuestas serias, los "ni, ni" son el grupo que crece más rápido en los últimos tiempos estimándose que sus dispersos y silenciosos integrantes sobrepasan al chavismo fuerte y también a la oposición intransigente.

El problema con los "ni, ni" no es de tamaño sino de identidad y representación, porque siendo un grupo en esencia opositor -grupo con el cual personalmente tiendo a identificarme- hay talibanes de la propia oposición que los agrede intentando crearle a los "ni, ni" cierto complejo de culpa solo porque no se sienten identificados ni con el gobierno, ni con las inmensas metidas de pata de la oposición, como por ejemplo la oportunidad perdida en la UCV.

Pero, el fuego graneado contra los "ni, ni" no viene solo de los grupos talibanizados de la oposición: Un gobierno corrupto y corruptor como el actual también pone su parte  cuando al corromper a la parte sinverguenza de la oposición, induce a que alguna gente confunda las críticas de los "ni, ni", con las imbecilidades que desde la misma oposición impulsan "personalidades" que hoy como ayer y antier se venden a la partida secreta, la que ayer administraba Miquilena y hoy administra J. V. Rangel.

Nada que ver.

Los "ni, ni" son opositores y no se venden porque carecen de "dueño".

 

FIRMARÁN, PERO EXIGIÉNDOLE HONESTIDAD A LOS LÍDERES...

 

Son gentes que desde su racionalidad saben muy bien que el revocatorio no es "candidato" y que la llamada ruta democrática tiene que tener contenido como por ejemplo hacer del Estado un ente eficiente dedicándolo a sus funciones naturales y dejando que sea la sociedad quien haga el resto.

O sentar las bases para permitir sin interferencias el enriquecimiento de la gente que quiera "echarle pichón a venezuela".

O dejar de intervenir la sociedad civil por la vía del presupuesto como hacían los partidos en la cuarta república, y como en el presente hacen desde el gobierno los oficialistas, con la anuencia de ciertos opositores que aún sin estar al servicio de la partida secreta, son incapaces de imaginar soluciones para este pobre país  porque en muchos casos estos opositores también son parte del problema.

En definitiva los "ni, ni" firmarán contra el Presidente -igual puede que lo hayan hecho contra alguno de los diputados bribones- pero habrá que convencerlos para que voten el año entrante porque esta mayoría silenciosa ha sido víctima de numerosos engaños desde los años setenta, el último protagonizado por Hugo Chávez Frías y están escaldados de cuñas, piticos y banderas.

¡Con toda razón quieren algo más substancioso!
















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