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Domingo Alberto Rangel M.
Revocatorio a pesar de los tramposos...













Domingo Alberto Rangel M.





3erPolo
















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A pesar de no tener ninguna espectativa respecto a los últimos ex presidentes de la CTV y Fedecámaras confieso que me sentí mal cuando escuché las conversaciones -posiblemente ilegales pero nunca desmentidas- en las que Carlos Ortega y Carlos Fernández dictan lecciones de moral y cívica amén de expresarse en Castellano "florido".

Tan mal como mal se debe sentir un oficialista cuando se entera de las compras inmobiliarias que hacen sus jefes.

Y no se trata de pretender que todos sean mojigatos o hablen como Cervantes.

Tampoco intento decir que es la primera vez en nuestra historia que un gobernante o sus amigotes roban o se aprovechan del poder transitorio de un cargo público en un régimen estatista como han sido todos en Venezuela.

Se trata de otra cosa.

Se trata del asco que una persona decente debe sentir ante el ínfimo nivel intelectual y moral de algunos  connotados exponentes de la política, tanto en el campo del gobierno como en la oposición.

Se trata de la desfachatez de unos curracos, porque eso es lo que son, cuando sin cuidar formas, implicitamente nos dicen que son "intocables" y que cuando les venga en gana pueden darle una patada a la mesa sin que pase nada.

Porque eso de dar por sentado, para volver al tema de las grabaciones, que esos Carlos codiciosos, quienes  montaron y alargaron por cuenta propia el paro de diciembre pasado, y que después de fracasar huyeron como conejos, tengan ahora derecho a pretender que ellos son los "componedores" del país y que piensan serlo por 10, 15 0 200 años, no es otra cosa que desfachatez.

¿Acaso un país puede salir del foso dirigido por gentes de esa calaña?

¡Desde luego que no!

Pero, apartando este tipo de ingenuidades, hay otras que deben ser contestadas porque así lo exige la coyuntura histórica que transitamos.

Bocaranda:

Por ejemplo, leyendo a  Nelsón Bocaranda en una columna en la que el periodista instruye a sus lectores en lo que según él sería el punto de vista del Departamento de Estado respecto al acontecer político en Venezuela, me entero que Bocaranda, un periodista amigo y afiliado a la oposición, se ha convertido en crítico respecto a los jefes de la Coordinadora cuando escribe que los gringos: "No ven a ninguno de los llamados "5" con capacidad suficiente para conciliar al país y dirigirlo en su más difícil trance histórico"

Luego sigue Nelson en el artículo despotricando de la Coordinadora que, según el periodista, estaría mal vista por las autoridades del Departamento de Estado sobre la base de sus "torpezas" y "pescueceos".

Bien o mal, el punto es que así como se equivocan los Carlos al pretender que la gente los llevará en silla de manos a Miraflores para que gobiernen por 10, 15 0 200 años, igual se equivoca Bocaranda cuando contrasta a la sociedad civil con la Coordinadora como si en aquella se concentraran todas las virtudes y en la CDV los defectos.

¿Es eso cierto?

No son todos los que "están"...

Claro que no y esa negación no tiene relación con posibles defensas del grupo "5" que algunos llamaron "los presidenciables", como si se tratara de una reedición de aquellos "notables" de actuaciones tan funestas en los años noventa del siglo pasado, o una rima de los "extradictables" que acompañaron en Colombia a Pablo Escobar Gaviria.

No, la estupidez de llamar "presidenciables" a un grupo en el que ni son todos los que están y no están todos los que son es una cosa, y esa cosa tampoco lleva el agua hacia donde señala Bocaranda.

Me explico.

Ignoro si el Departamento de Estado ve las cosas como Nelson dice, pero, si así fuese, sería otra tontería del gobierno estadounidense, nada más.

La Coordinadora seguirá cometiendo "torpezas" en tanto sea tan pluralista como pueden serlo los clientes de un supermercado.

Esa es una verdad tamaño catedral porque el ser habitación de tantas y tan disímiles ideas hace a la Coordinadora una instancia "torpe", pero, ¿acaso la sociedad civil no es igual de "torpe?"

A Nelson le recomiendo que lea, de vez en cuando los "mails" que circulan entre miembros de la sociedad civil, donde se acusan unos con otros, se pelean por nimiedades y en vez de aumentar el caudal de firmas revocatorias terminan trabajando para el enemigo al duplicar -¿a causa del "pescueceo"- el trabajo que los partidos y propia sociedad civil han organizado para el reafirmazo?

¿No duplican esfuerzos Súmate y la Coordinadora en el tema de los observadores e invitados internacionales o la atención en las colas del Reafirmazo?

Al mejor cazador se le escapa la liebre...

Lo que Bocaranda no advierte es que a la oposición no le faltan sino le sobran ideas.

Sobre todo ideas ya fracasadas.

El enemigo a vencer no es solo Chávez, es el estatismo que Hugo representa y que venía haciendo estragos en Venezuela hasta el punto que la gente desesperada votó a "lo que fuera" con tal que no saliesen "los mismos".

Cuando en la oposición adoptemos un programa para superar el estatismo, cuando entendamos que para ser globalizadores hay que ser antes nacionalistas y que no se puede ser nacionalista cuando se trasmite la percepción de que la oposición es una sucursal de la OEA o del Departamento de Estado o del PNUD o de Carter, cuando esos cambios ocurran, saldrán los líderes que derrotarán a Hugo.

Líderes que podrán salir de los partidos o de la sociedad civil; a condición de estar casados con una idea... la de la libertad, no con "muchas" y menos aún con las del estatismo que arruina y arruinó al país y que según los diálogos "floridos" de los Carlos autoespatriados -o los hechos del actual Gobierno-, intenta seguir arruinándolo. 
















3erPolo