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Domingo Alberto Rangel M.

Miss Universe: En camisa de once varas...














Domingo Alberto Rangel M.





3erPolo
















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Para comprobar que el mundo está “patas para arriba” no es necesario escuchar la letra de un viejo tango y basta leer un titular que en estos días ocupó espacio en los principales diarios del globo: La señorita Dayana Mendoza, la última Miss Universo venezolana, visitó la cárcel de Guantánamo en compañía de Miss USA y la encontró “relajante”, “divertida” y parece que “no se quería ir”.

La fuente citada proviene de Miami y la noticia incluye declaraciones de la Miss Universe venezolana, cada una más estúpida cuando sin querer queriendo banalizó un tema tan serio que el presidente Obama lo incluyó en su campaña electoral: Parece que la  reina de belleza se “asombró” de que los militares acuartelados en la base y prisión militar estadounidense fuesen tan “increíbles” con ella y su acompañante. Por lo visto ignora la niña que estos jovencitos no habían tenido contacto con damas desde muchas lunas antes de la comentada visita de la Miss.

También relata Dayana que los perros militares hicieron demostraciones de sus habilidades.

 

Es de suponer que los canes amaestrados batieron sus colas así como también es de esperar que entre las habilidades demostradas por estos perros militares no estuvieran las que el mundo contempló con horror y repugnancia cuando se coló un video en el que aparecían unos chuchos similares tratando de sodomizar a un detenido iraquí en Abu Dhabi.

No es la primera vez que una Miss Universe venezolana declara a la prensa y queda como una infeliz por meterse en camisa de once varas: Hace años Maritza Salayero viajó a Chile contratada para promocionar al gobierno de ese país que entonces estaba aislado del mundo por cordón sanitario y moral. La bella regresó a Venezuela y dijo que Augusto Pinochet, el dictador, ladrón y asesino, era una especie de abuelito alegre con lo que se ganó el repudio de toda la prensa venezolana de esa época.

Lo novedoso en este caso es que las declaraciones de Dayana Mendoza quizás no conciten tanta repugnancia como las que en su época logró la Sayalero y este fenómeno es de comprender

Sucede que el gran público ahora está más habituado a escuchar o leer estupideces faranduleras en el noticiero político y las deja pasar sabiendo que mañana se repetirá la ración.

Sucede que en nuestros días el espíritu del “mass media”, la intervención de  apalancadores, publicistas y de otros mercachifles, han convertido la política en un circo. Han devaluado tanto el debate de las políticas públicas que no parece una aberración el que a una cárcel donde se han violado todos los derechos humanos, en vez de invitar a una escritora o un jurista, a una especialista en prisones o un defensor de derechos humanos, el Departamento de Defensa USA invite una célebre descocada con la finalidad de ponerla a recitar cualquier tontería que es lo que los diseñadores de la maldad pasarán como prueba del trabajo hecho antes de retirar los honorarios que  deben ser jugosos cuando incluyen la contratación de  Miss Universe y de Miss USA, quien curiosamente no dijo ni pio según la crónica a pesar de que la cárcel es administrada por el gobierno de los Estados Unidos de América.

Pero la culpa no es de la ciega sino de quien le presta el bate. La tontorolla no está preparada para otra cosa que trotar en una pasarela y pasar la buena vida entre aplausos, tentaciones, hambre y también restricciones porque ya sabemos por la experiencia de otra venezolana lo que les sucede a las reinas de belleza que engordan.

El problema son los politiquitos que han dejado que la televisión y otros medios invadan con su espíritu de circo barato lo que debe ser expresión de lo mejor del pensamiento y la acción humana como son las políticas públicas.

La Mendoza fue a Guantánamo como parte de la campaña de quienes en USA no quieren que Barak Obama cierre ese horror que llaman cárcel.

Pero cosas así las seguiremos viendo mientras los políticos dejen que sean publicistas y fablistanes quienes guíen sus acciones: Por lo pronto provoca hacerle la competencia a la farándula; digamos que competir con París Hilton para estar a la moda antes de contestar al Washington Post que se burló en primera página y con foto a color de las declaraciones de Dayana Mendoza, o a un diario madrileño que aseveró que las estupideces de la Miss “son la prueba del fascismo de la oposición venezolana” o a un popularísimo blog mexicano en el que antetitularon “Tenía que ser venezolana” (email: doalra @ yahoo.com).
















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