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Domingo Alberto Rangel M.

A propósito del vil asesinato de un estudiante...














Domingo Alberto Rangel M.





3erPolo
















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Como todo ser medianamente sensato creo que el asesinato del bachiller Julio Soto, quien en vida se desempeñó como presidente de la FCU en la Universidad del Zulia, debe ser esclarecido pero también pienso que la naturaleza del crimen y sus antecedentes imponen que las fuerzas de la decencia política analicen lo sucedido ya que es inadmisible el chantaje de quienes presionan para que uno se calle con el estúpido argumento de que "si se sabe la verdad se van a desmoralizar los dirigentes del movimiento estudiantil".

A estas alturas de todas maneras se saben muchas cosas sobre las posibles causas del vil asesinato, desmoralizaciones aparte que las personas decentes no las pueden entender.

Por ejemplo es conocido que el occiso no llevaba la vida austera que supone la condición de estudiante y que más bien contaba con ingentes fondos provenientes de múltiples negocios que manejaba por ser precisamente el Presidente de la FCU de la LUZ. Es conocido que mantenía a sus padres en México porque habían recibido amenazas. Es conocido que el asesinado vivía en hoteles de lujo lo que no se corresponde con el modo de vida de quien no trabaja.

No se necesita tener las dotes de Nostradamus para barruntar que en esos negocios que llevaba Julio Soto está la causa del vil asesinato porque no era la primera vez que el Presidente de la FCU recibía amenazas de muerte originadas en los negocios que se manejan desde cúspide del movimiento estudiantil de la universidad zuliana.

Entonces lo importante no es callar el caso o actuar como los gatos que a veces esconden la porquería bajo las alfombras, sino más bien buscar las causas y eliminar el origen de la perversión que terminó desviando la vida de quien en otras circunstancias posiblemente habría sido el ejemplo de las generaciones jóvenes.

En ese sentido se constata que las prebendas de los dirigentes estudiantiles en las universidades públicas son de tal magnitud que algunos dirigentes estudiantiles postergan por lustros la graduación porque saben que una vez egresados perderán comodidades como vivir al estilo de los millonarios sin tener que cumplir con el bíblico precepto de ganarse el pan con el sudor de la frente. Allí comienza a forjarse el carácter de los futuros corruptos que los hay a montón en la administración pública porque desde temprano ponen a los jóvenes políticos en situaciones donde la tentación es grande.

Esa condición tiene consecuencias: La principal que los dirigentes estudiantiles –no todos porque hasta en los burdeles se encuentran almas tiernas- al carecer de las mismas preocupaciones de sus compañeros menos afortunados, entre guiso y negocio terminan hablando en términos similares al usado por los políticos viejos que les facilitan ganar elecciones y sobre los que después giran estos estudiantes como si fueses satélites.

En la Venezuela actual casi no existe un dirigente estudiantil que ventile los problemas genuinos de una generación que tiene entre sus opciones por ejemplo emigrar al exterior para trabajar en el mundo globalizado. O cambiarse de sexo. O tratar el tema de las drogas desde una óptica distinta a la de la prohibición que viene fracasando desde hace más de medio siglo.

Un dirigente estudiantil venezolano en estos tiempos habla imitando en gestos y temática al gobernador Rosales que no pasó por la universidad y tampoco es un muchacho. O al estilo de Salas Romer, Ramos Allup o cualquiera de los dirigentes de la oposición si ese fuese el caso.

Pero, no crean los oficialistas que este señalamiento intenta arrimar la braza a sus sardinas porque los chamos del PSUV hablan imitando a Hugo Chávez o Mario Silva los más desenfadados, y si no se enriquecen a costa de traficar con el pasaje estudiantil como parece que es la tónica en la LUZ es porque los muchachos oficialistas no ganan elecciones de estudiantes.

Habrá que ver en todo caso cómo administran los chamos oficialistas las federaciones de centros en las universidades donde el chavismo tiene mayoría.

¿Qué hacer?

En una sociedad sana no debería haber tanto subsidio porque la gente se supone que puede pagarse los estudios. El problema estriba en que sobra gente que me recordará que ese no es nuestro caso.

Lo acepto pero que los hinchas de no hacer nada me concedan que entonces los subsidios estudiantiles deberán ir directamente al beneficiario sin pasar por las manos de la dirigencia de las federaciones de centros que como ahora se sabe termina "cogiéndose la mejor parte"; por aquello "del que parte y reparte".

¿Me equivoco (email: doalra @ yahoo.com)?
















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