Make your own free website on Tripod.com








Domingo Alberto Rangel M.
Si usted elige necios no se extrañe cuando las cosas marchen mal...













Domingo Alberto Rangel M.





3erPolo
















domingoinformal11.jpg

 

 

En fecha reciente el Presidente Fox anunció una inversión fuera del territorio mexicano.

Se trata de la construcción de una autopista que unirá Puebla con Ciudad de Panamá, obra que una vez terminada será el motor que potencie los intercambios comerciales entre Centroámerica y México en una relación en la que a los efectos prácticos todos ganan.

Para un venezolano como uno, acostumbrado a que entre nosotros hasta las ideas geniales generen polémicas interminables, luce curioso que el anuncio del Presidente mexicano haya pasado casi desapercibido en la prensa local.

Solo se registraron las críticas esperadas, pero nadie en México se atrevió a tratar el tema como un asunto de vida o muerte, porque aún los críticos de una obra que en principio costará 26.000 millones de dólares americanos -casi el monto de nuestra deuda pública externa- entienden que facilitando el paso de mercancías entre México y Centroamérica todos salen ganando.

¡En la Venezuela de nuestros días un anuncio de esta naturaleza no se puede dar sin que la polémica estéril termine frustrando lo que se pensó hacer!

Y no sólo porque el actual gobierno escogió pelearse con los vecinos, lo cual explica parte del empobrecimiento acelerado de los últimos años, sino también porque muchos de quienes forman la dirigencia vernácula, tanto en el oficialismo como en la oposición- se acostumbraron a pasar la vida discutiendo pendejadas y no cumplen con el rol de toda clase política que es dirigir a su país hacia mejores destinos!

De no ser así nunca habríamos llegado al berengenal en el que estamos metidos y los políticos venezolanos no serían considerados en el mundo como los grandes irresponsables que botaron la mejor oportunidad para desarrollarse que país alguno tuvo en los últimos 50 años.

¡Ante la falta de ideas se acusa al adversario de "maricón"!

De no ser así no sucedería la monstruosidad que sucede cuando, por poner un ejemplo, el aspirante al cargo de alcalde metropolitano por el oficialismo, diputado Juan Barreto, en vez de proponer lo que piensa hacer en favor de una ciudad por la cual Alfredo Peña no ha hecho casi nada y está abandonada a su suerte... opte entonces por la novedosa y valiente artimaña que consiste en sugerir desde los programas de opinión a los que acude como invitado, que los dirigentes de Primero Justicia son homosexuales.

¡Se podría decir que Barreto "supura" por la hérida!

Pero, esta monstruosidad reveladora de los complejos de Barreto, de los atrasado e irrespetuoso que que es el personaje, lamentablemente ha sido coreada por los adecos y silenciada por el resto de la clase política, muchos de cuyos integrantes se regodean pensando en "el golpe" que Barreto presuntamente le causa con sus "revelaciones" a la dirigencia de Primero Justicia.

Tal vez eso explique el silencio de muchos que saben perfectamente que el diputado oficialista está "fuera de orden" cuando en vez de proponer un programa de acción, basado en ideas firmes y concretas, piensa que para ganar una alcaldía basta con acusar a los adversarios de "maricones".

Nosotros como liberales-libertarios presentamos nuestra protesta.

En principio porque pensamos que un alcalde que llegue, como llegó Peña, sin programas e ideas, terminará como Peña siendo una catástrofe para la ciudad; y Barreto está siguiendo el guión de Alfredo Peña.

Pero también porque sin tener vela en el entierro pensamos que las preferencias sexuales son asunto privado y personal de cada ciudadano y no deben formar parte de la agenda pública de discusión porque eso es una necedad.

¡Con gobernantes necios siempre seremos más pobres!

Pero, volviendo al caso de la carretera que Fox propone para construir fuera de la frontera mexicana.

Deténganse un momento los cyber lectores en una sola reflexión, seguramente es poco para generalizar, pero igual creo que puede ser aleccionadora: ¿Qué pasaría si la actual PDVSA -o la "anterior" para el caso es lo mismo- hubiese anunciado -como en efecto se intentó hacer hace algunos años- digamos que un proyecto para llevar el gas venezolano hasta la ciudad de Barranquilla en Colombia?

Bien, una noticia similar sin dudas habría dado pie para que los productores de los programas matutinos de la televisión se diesen "banquete" invitando a cuanto charlatán o charlatana pidiese "cancha" para graznar sus insensateces acerca de "la soberanía perdida", las "razones estratégicas" o los "guisos" que presuponen enriquecerán a los funcionarios que idearon el proyecto, cuando no para repetir simplezas como esa según la cual no se puede invertir fuera del territorio patrio cuando "hay tanta necesidad en Venezuela" etc.

En nuestra patria, a diferencia de lo que ocurre actualmente en México o en Costa Rica, Trinidad o Chile, para no hablar de Europa o los Estados Unidos y que lo tilden a uno de "racista", una hipotética pelea de opinión como la que pudo ocurrir y por fortuna no se dió en México en el caso de la superautopista, con toda seguridad tendría lugar y sería ganada en nuestro país por los charlatanes de la izquierda estatista y estatólatra que igual militan en el oficialismo como en la oposición.

Personajes que se meterían entre ceja y ceja torpedear el proyecto por más beneficioso que sea.

La ganarían sin duda los charlatanes porque la agenda pública en Venezuela se organiza en torno a los intereses de unos politiqueros que en vez de pugnar por desarrollar al país, se contentan con sacar de sus puestos a los adversarios.

Un "quítate tú para ponerme yo y basta.

Charlatanes que en vez de presentar ante el electorado ideas, programas y visiones que a la postre sirvan para mejorar la vida cotidiana, si no de "todos" al menos de la mayoría... optan más bien nuestros atrasados politiqueros por pasar la vida en medio de peleas insulsas que no enriquecen la opinión pública -como la de los "maricones" que ya he señalado- y que mantienen en la pobreza a las grandes mayorías porque en nuestro país hasta la clase media está sufriendo como nunca por falta de trabajo e inflación, flagelos que son consecuencia de las irresponsabilidades de la clase política y sus asociados.

Frente a esta situación que no es inventada como no es inventada la fallida propuesta de venderle gas a Colombia, no resulta extraño que los grandes perdedores en cuanto al deterioro de la vida cotidiana en el país, sean los  venezolanos honestos y trabajadores que en el caso indicado nunca pudieron laborar en la construcción y operación del hipotético gasoducto.

También ha perdido el fisco que en el caso comentado deja de percibir el producto de venderle gas a los colombianos e igualmente pierden los consumidores del hermano país a los que PDVSA no podría llevarles el gas hasta sus casas a un precio mejor que el que actualmente pagan.

Todos perdemos, mejor dicho "casi todos" porque de estas peleas insulsas surgen sin embargo algunos ganadores; asunto que no podemos perder de vista cuando estamos en vísperas de un revocatorio que puede cambiar el destino nacional.

Se necesita nuevo Presidente, pero también nuevos gobernadores, alcaldes y concejales...

¡Con el status quo pierde la gente decente y trabajadora pero no los integrantes de la clase política para quienes basta ordeñar la vaca petrolera para colmar sus malignas aspiraciones!

Ojo con esto porque allí está el origen de los acuerdos "por debajo de la mesa" que buscan torpedear el revocatorio.

Ojo, porque se trata del mismo procedimiento que hundió la cuarta república cuando unos y otros -toda la partidocracia- terminaron siendo "iguales" y comenzaron a repartirse el país como si fuese el producto de un saqueo.

"Iguales" de ladrones e "iguales" de empobrecedores por sus políticas.

Fíjense los lectores que mientras el pueblo venezolano pasa las de Caín... los políticos alegremente se aumentan dietas y sueldos, se reparten con sus testaferros y allegados los pocos contratos de obras públicas que emprende el golpeado fisco nacional, viajan a congresos internacionales con cualquier pretexto y gastan recursos que nos sacan del bolsillo mediante impuestos.

Y de estas antivirtudes sufren por igual tanto los políticos del gobierno como los de la oposición y hay que decirlo porque de otra manera no se corrige y tendremos a Chávez regresando victorioso como un nuevo Perón.

Venezuela necesita un nuevo liderazgo.

Nuevo Presidente, desde luego, pero también nuevos  diputados, nuevos concejales metropolitanos y de los otros, nuevos alcaldes, jueces y policías.

¿Exagero?

¿Puede llegar lejos un país en el que los "jefes" nominales son incapaces de sufrir los rigores que sufre el pueblo al que supuestamente "dirigen"?

La respuesta es obvia: Un no grande y rotundo que no sólo abarca a los atrasados politiqueros sino también a sus contrapartes privados que se han conformado con asociarse en esta labor de destrucción nacional.

¡Este debate es vital en vísperas como digo de un revocatorio que puede cambiar la suerte del país -o empeorarla, porque en esta vida todo puede suceder-!
















3erPolo