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Domingo Alberto Rangel M.

Contra Socialismo, Capitalismo...














Domingo Alberto Rangel M.





3erPolo
















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Tal como veo las cosas la campaña que se mueve en Venezuela no nviene a seres la de los diputados, que bien aburrida es, sino la presidencial del 2006.

 

A ese respecto es imperativo reconocer que el ciudadano Presidente es honesto cuando muestra sus cartas temprano y comienza a esbozar el futuro programa de gobierno que llama “Socialismo del siglo XXI”.

 

Después no podrán decir los venezolanos que no se les avisó a tiempo o que los engañaron y votaron por otra cosa.

 

La tragedia está en que los argumentos de “la otra parte” no aparecen ni con lupa porque los llamados opositores “unitaristas” –cada quien se “une” por su lado- no responden al debate planteado por el ciudadano Presidente y desperdician los espacios públicos hablando de "abrir cajas", “morochas” y otras sandeces

 

El debate de las “morochas” no merece mayor comentario porque solo los bobos pierden tiempo atacando o defendiendo  fariseos ya que todos dividieron sus postulaciones para sacar mayor provecho de los votos y ahora cuando no tienen nada mejor que ofrecer al electorado solo atinan a seguirle el juego a los periodistas declarándose “enemigos de las morochas” o diciendo que están dispuestos a “contar todas las cajas”.

 

Por lo demás no encuentro manera sana para que el CNE o el TSJ o la lengua de la señora Colomina si ese fuese el caso, pudiera obligar a partidos, grupos de electores o simples ciudadanos, a inscribir candidatos de listas y circuitos en la misma tarjeta sin violar la libertad de postular a quien o a quienes les venga en gana.

 

Señalo esto apartando que ignoro cómo van a cuadrar el círculo declarando ilegales a las “morochas” después que proclamaron candidatos a concejales y juntas parroquiales elegidos col la ayuda del método que inventó el ex gobernador de Yaracuy Eduardo Lapi.

 

¿Se van a dejar desproclamar lquienes ganaron en agosto con las emmorochadas del MVR, Podemos, el PPT, AD, Copei, Primero Justicia, Proyecto Venezuela, Un Nuevo Tiempo o el partido que inventó el gobernador de Nueva Esparta, todos flagrantes por haber competido en agosto con el auspicio de las “morochas”?

 

Reflexionen porque también el cuento de “contar todas las cajas” tiene sus bemoles toda vez que en las pasadas elecciones de concejales fueron muchas las cajas que a pesar de haber sido sorteadas no fueron contadas porque los miembros de mesa y los testigos de los partidos pegaron la carrera a la una de la mañana y como ahora está mal visto detener ciudadanos... los militares los dejaron ir y todos a conciliar el sueño.

 

Pero volviendo a lo importante, valga decir al debate del socialismo, lo primero a destacar es que frente a esa manera de organizar al mundo que trae como consecuencia el empobrecimiento solo existe como antídoto el capitalismo.

 

Allí comienzan los problemas.

 

Como es público y notorio, ninguno de los mini toletes que se disputan el título de “campeones de la unidad opositora” puede rechazar al socialismo porque sus directivos son  políticos que pasaron la vida predicando el estatismo socialista y denigrando del capitalismo.

 

Por mi parte pienso que lo sano es dejar descansar en paz a los Teodoros, Puchis, Mujicas, Andreces Velásquez, seguidores de Miquilena e incluso adecos y copeyanos para quienes es cuesta arriba salir ahora a decirle a su gente que el socialismo no es la solución o que “hay varios tipos de socialismo” como afirma el inteligente Teodoro Petkoff Malec.

 

Por otro lado el socialismo sea del siglo XX o actual siempre será una referencia en Venezuela para la clase política lo que no significa que lo sea para el venezolano común y silvestre.

 

Como es sabido desde hace sesenta años se predica el socialismo en los partidos, liceos y universidades, púlpitos, medios de comunicación, sindicatos y gremios; valga decir en todos los espacios donde tiene influencia la clase política que arruinó –y lo continúa haciendo- a Venezuela.

 

Lo que no se predica en el país es la alternativa al socialismo que es el capitalismo, cuyos enemigos sembraron la imagen del empresario capitalista como una persona maluca e improductiva. ¡Como creen que la riqueza se produce por si misma y que Venezuela es "un país rico"...!

 

Consecuencia de este lavado cerebral muchos son los que creen en el país que capitalista es ser “vivo”, aprovecharse del poder para fregar a los empleados o al consumidor y amasar fortuna para irse con la secretaria a beber en una isla del Caribe.

 

¡Pregúntenle a la mamá del Presidente de Polar que cuatro días a la semana recibe cien menesterosos a quienes junto con un equipo los ayuda a superar sus problemas que más bien son tragedias!

 

El capitalismo es otra cosa, es servirle al consumidor.

 

Es popular el capitalismo verdadero, el que nunca ha habido en Venezuela porque no se puede confundir el mercantilismo de la Cuarta República con capitalismo que es lo que necesitamos para superar la creciente pobreza.

 

Por otra parte el capitalismo es popular y nada oligárquico porque generalmente quienes innovan y crean riqueza no son los ricos sino la gente del pueblo.

 

¡Aquí y allá porque Bill Gates que es considerado el ser humano más rico, era un pelado hace un cuarto de siglo y hasta tuvo que abandonar la universidad por falta de fondos!

 

Lamentablemente el debate que abre Hugo Chávez no puede ser contestado porque ni existe un grupo político que represente los intereses del venezolano común que prefiere otras maneras de resolver las cosas, distinta a la manera socialista, y también hay la interferencia de algunos medios que pretendiendo substituir a los partidos le venden al país, como alternativa al socialismo de Hugo Chávez, un gobierno de políticos que a{un siendo opositores, igual son socialistas y que ya fracasaron como Petkoff, Puchi y Mujica, pero igual se puede decir de Andrés Velásquez o Bandera Roja y hasta los adecos, copeyanos, William Ojeda y la fenecida Coordinadora.

 

Para estabilizar a Venezuela, meta loable porque nadie quisiera vivir en una tierra como Irak o Colombia, es indispensable construir una oposición capitalista que no se preocupe por los restos de la Cuarta república y que le deje a Hugo Chàvez campo abierto para que el y sus seguidores adelanten el programa del socialismo que podrá distribuir riquezas pero nunca crearlas.

 

Que respete y se haga respetar.

 

Esa nueva oposición está obligada a interpretar los anhelos de una población empobrecida que desea un gobierno capaz de meter en cintura al malandraje, una moneda estable y trabajo.

 

Gente que bien puede adoptar el lema de la bandera del Brasil: “Orden y progreso”.

 

En eso andamos algunos, por allí y por allá.

 

¡Bienvenidos los interesados!

 

Porque la única "contra" que funciona frente al socialismo es precisamente el capitalismo, lo que nunca ha existido en Venezuela.
















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